Algunas personas, la primera vez que vienen a comprar jamón ibérico a Salamanca, suelen preguntar por la mejor forma de conservar el jamón una vez que se ha empezado a cortar. Preguntan, por ejemplo, si se puede cortar todo el jamón y congelarlo en pequeños paquetes o si son preferibles los paquetes envasados al vacío.

Partamos de la base de que la mejor manera de disfrutar toda la gama de sabores de un buen jamón es comerlo recién cortado, con cuchillo en pequeñas lonchas muy, muy finas. Una vez que hemos cortado la cantidad que vamos a tomar, podemos actuar de varias maneras: Tapando la carne que queda al aire con los restos de grasa de la corteza del jamón que hemos ido limpiando al cortarlo. De esta manera evitamos que el jamón se oxide al estar en contacto con el aire. Pero cuidado, al cabo de unos días, ese tocino empieza a oxidarse y puede transmitirle a las primeras lonchas un cierto sabor rancio.

Otra posibilidad es la de tapar con film transparente la parte del jamón que está abierta asegurándote que no queda ningún resquicio por el que pueda entrar el aire. La conservación será perfecta si, además de film, cubres el jamón con un paño que lo proteja de la luz.

Otra posibilidad para las familias que quieren comprar un jamón ibérico en Salamanca es la de lonchearlo completamente y guardarlo en pequeños paquetes cerrados al vacío. Nunca hay que congelarlos, pues el jamón es uno de los pocos alimentos que pierden parte de sus nutrientes con la congelación. Los envases al vacío puedes guardarlos en la nevera, pero acordándote de sacarlos al menos una hora antes de que se vaya a consumir.

En Jamones Montenuevo podemos aconsejarte sobre la mejor forma de conservar tu pernil.