En nuestra empresa elaboramos un gran jamón de bellota en Salamanca, uno de los productos más apreciados de nuestra tierra. Pero el jamón no es el único embutido que tiene muchos admiradores. Por eso, en esta nueva entrada del blog queremos detenernos en otro de esos alimentos con gran tradición en nuestra tierra, el chorizo.

Al igual que para otros embutidos, en la elaboración del chorizo se emplea carne magra de cerdo ibérico junto a grasa de cerdo seleccionada, además de sal y pimentón que le dan ese sabor tan especial que tiene.

Pero lo primero que se hace es picar por separado la carne y la grasa. Después de eso se mezclan ambas y se condimentan. Dependiendo del sabor que busquemos será necesario añadir más pimentón dulce o más picante.

Una vez terminada la condimentación y comprobado que es el punto que estamos buscando, es el momento de introducir el chorizo en las tripas del cerdo. No obstante, lo habitual ahora es emplear tripas industriales que están fabricadas con material apto para el consumo.

El paso siguiente es orear el chorizo en una sala con poca humedad durante unos días para, a continuación, colocarlo en conserva en una bodega entre 3 y 5 meses, sin luz y sin insectos. Es la conservación lo que permite conseguir el sabor tan fuerte que se consigue al final del proceso.

Se trata de un proceso artesanal que da como resultado un producto muy apreciado entre millones de personas de nuestro país y de otros muchos.

Si quieres disfrutar de embutidos de gran calidad y de un buen jamón de bellota en Salamanca, no dudes en llamarnos.

En Jamones Montenuevo, S.L. ofrecemos productos cuidados para clientes exigentes.